El grupo de Abejorros tuvo la oportunidad de visitar el centro de mantenimiento de la mítica compañía española de trenes Talgo, con sede en Berlín. Allí se reparan, supervisan e innovan muchos de los trenes que viajan no solo por Alemania, sino también por países colindantes.
Aprendimos que el primer impulso de los trenes funciona con aire; que, cuando hace más frío, el tren va soltando una mezcla de grasa y arena para tener más agarre en las ruedas (¡que pudimos apreciar de cerca e incluso desde debajo del tren!); que todos los baños de los vagones se limpian de una sola pasada con una gran aspiradora; que una locomotora, aunque sea pequeñita, puede arrastrar muchos vagones; o que hay compartimentos con camas que nos gustó llamarlos de "Luxe".
Todo esto fue posible gracias a la invitación de Rafael, el papá de Ylva y Helen, que trabaja allí. Nos sentimos muy bien recibidos por él y sus compañeros/as. Además, ¡nos invitaron a un cacao!
De igual modo, gracias a Daniel, papá de Eva, por acompañarnos en una bonita excursión en la que aprendimos mucho.










